Villanos, “Agentes” y antagonistas

Por Daileen Joan Rodríguez

¿Como que no pierda la calma? – Me cuestionó una amiga cuando en un acto de compasión insistí en que bajara revoluciones por su bien. Me acababa de contar con acento dramático una historia digna de un libreto para una película. El caso es que se trataba de un evento de su vida misma y de ciertos personajes que le antagonizaron su existencia en el trabajo.

El cuento es privado así es que me lo reservo. Pero fui solidaria y le dije: -“Hoy día, cuando la mayoría de la gente tira para su lado, no falta quien te cargue la cola para tenerte a su favor, ni quien te la pise para que te caigas”.Ella se rió por el momento y volvió a sus tareas.

Cosas como esas pasan, pero nada que ver con “Such is life”. La vida debe ser más bonita, aunque cuando vamos ganando experiencias, el cuento cambia. Me acuerdo cuando yo era “chiquita” y jugaba con mis vecinitas al concurso de belleza. Era todo un evento de modas casero, donde todo comenzó. Ahí en el campo de juego, asumiendo roles y aspiraciones, nuestra personalidad se va formando en la medida en que perseguimos defender nuestros sueños y convicciones.Las respuestas más genuinas y automáticas florecen ante las situaciones que se presentan. Ahí reflejamos cómo enfrentaremos instintivamente a situaciones similares en el futuro. Así como en la película Miss Congeniallityprotagonizada por Sandra Bullok, tuve amiguitas que boicoteaban a otras en el concurso. Unas mentían y otras hablaban a las espaldas de su competidora.

Hace poco enfrenté uno de estos retos en un escenario de mi vida. En mi caso, mi adversaria aparentaba tener todo un plan maquiavélico para boicotearme en la competencia. Pero en el instante en que gane “la corona” cuando probé mi punto ante “el jurado”, quiso robarme mi momento atribuyéndose cualidades que ella misma ha de extrañar. Y en pleno ejercicio de amor incondicional por el reto de su indeseable presencia en mi vida, me anoté una victoria.

Ahora, cuando alguien intenta boicotearme una idea, trabajo o sueño, me acuerdo de Miss Congeniallity. Me enfoco en aquella mujer simple, representante de la justicia, que hizo lo que tenía que hacer por defender unos ideales y reconoció que lo único que quería lograr era la Paz Mundial. Irónicamente el personaje de Sandra Bullock en la película, consideraba “clichosa” la frase, hasta que tuvo que usarla.

Recuerdo haber ganado la corona en más de una ocasión por haber respondido sinceramente a esa pregunta – ¿quieres la paz del mundo? – obvio dah!. Hoy día estoy muy lejos de llevar una tiara en la cabeza, pero sigo haciendo mis cosas como si fuera una niña. En el instante mismo en que se me ocurren. Algunas veces freno, cuando mi instinto dice – “¡por ahí no!” – pero no me perdono abandonarme al olvido.

Como acostumbro cuando siento la necesidad de alimentar el alma con una buena película que sacuda mi existencia, anoche me dirigí a la tienda de videos y saque Matrix, protagonizada por Keanu Reeves.

Sin entrar en el estudio de la filosofía en la que se basa el libreto de la película, me senté con mi bowl de popcorn y al rato ya estaba descifrando Unos y Ceros.

Hay que ver la cantidad de lecciones de vida que uno encuentra sentado frente a la pantalla. Soy amante del cine. Mi primer trabajo como universitaria fue atendiendo la dulcería en un cinema y entre mis beneficios marginales estaba ¡el poder ver TODAS las películas que quisiera! Si quedara cesanteada hoy, esa sería mi primera opción de trabajo.

En fin, muchas películas tienen su función social para inculcar mucho más que valores. Al igual que los libros, el cine nos expande la mente y recrea todo un mundo de posibilidades, que si no las analizamos, terminamos comiendo pop corn y haciendo popó.

De Matrix me llamó la atención el asunto de las balas. Cuando Neo (el personaje principal) descubre que tiene el poder de detener las balas sin necesidad de pelear más con el enemigo. Los “Agentes”, como se llaman los villanos en Matrix, son como los de la vida misma. Son nuestros propios vecinos, compañeros de trabajo, amigos, parientes, etc., que aunque están con nosotros todos los días, pueden bien transformarse en otra cosa, cuando el pensamiento negativo les invade. Y pueden llegar a querer eliminarnos de su camino y generar batallas de la nada.

Cualquiera puede ser un “Agente”, y cuando nos inviten a pelear o nos lancen “toda una ristra de balas”, ya sean palabras o pensamientos negativos, debemos tener presente que solo estamos siendo invadidos por un agente de mal y que sus ataques pueden quedar sin efecto, con solo interpretar las cosas en su justa perspectiva.

Quien vio la película entiende, y quien no, vaya a sacarla que va a aprender mucho. Hasta la próxima, ¡se me acabó el pop corn!

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Categorías: Notas con PopCorn©

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One Comment en “Villanos, “Agentes” y antagonistas”

  1. marzo 16, 2010 a 5:48 PM #

    Me encanta la pagina . Muy buen trabajo

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